martes, 16 de agosto de 2011

REconocerse (I)

Os presento: Tú, tu cuerpo. Tu cuerpo, tú. ¿Os conocíais?

Tu respuesta probablemente sería: "Pero qué me estás contando, cómo no voy a conocer a mi cuerpo..." 
Vaale, tienes razón, conocerle lo conoces pero... ¿Lo RECONOCES

Therese Bertherat comienza así su libro "El cuerpo tiene sus razones":



"En este momento, en el lugar preciso en que usted se encuentra, hay una casa que lleva su nombre. Usted es el único propietario, pero hace mucho tiempo que ha perdido las llaves. Por eso permanece fuera y no conoce más que la fachada. No vive en ella. Esa casa, alberque de sus recuerdos más enterrados, más rechazados, es su cuerpo."



Te propongo un ejercicio:

Colócate frente a un espejo, de cuerpo entero si puede ser.
¿Qué ves? Una cabeza... dos brazos... un tronco... dos piernas... ¡¡Tu cuerpo!! Bueno, yo quizás diría que tu cuerpo... a medias. Es más bien la parte de delante de tu cuerpo, ¿no? Pero ¿qué me dices de tu parte de atrás? ¿La conoces también? ¿Y a los lados? ¿Y en su interior? 


Mmm... creo que no conoces tanto tu cuerpo... al menos desde mi punto de vista.

Me explico. La imágen mental que tenemos de nuestro cuerpo se parece mucho a la de una muñeca recortable, de estas de papel con las que jugábamos de pequeñas.


Te miras a un espejo y, a no ser que te gires para comprobar cómo te sientan los pantalones, te ves en una imagen bidimensional, sin volumen, como la figura de las muñecas.

Si miras tu cuerpo directamente, bajando la mirada, sólo puedes ver tu parte anterior. Puedes girar la cabeza para mirar hacia detrás pero alcanzarás a ver, como mucho, un poco del trasero y algo de las piernas. 

Y es que nuestro campo visual está proyectado hacia delante, y, si te das cuenta, ojos, boca, nariz, orejas, manos, pies... ¡todo lo que nos permite reconocer el entorno y comunicarnos está por delante! Y si hablamos de tocar... sólo tienes que acordarte (o sentir, si estás ahora mismo en la playa - que suerte tienen algunos) de lo difícil que resulta echarte crema protectora en la espalda tú sól@. Que si lo intentas, al final te apañas, pero normalmente se lo tenemos que pedir a alguien (y a veces no está mal como excusa ;) ) 

Con esto pretendo haceros pensar en que en realidad no percibimos de forma tan clara nuestra parte posterior como la parte anterior, y eso trae como consecuencia que nos olvidemos de que nuestra espalda ahí, cumpliendo su importantísima labor, mientras nosotros ni nos damos cuenta y no la prestamos la atención necesaria.




¿Y en tu interior? ¿Te has imaginado alguna vez, o más bien, has sentido alguna vez tu cuerpo por dentro? Lo has visto en imágenes, lo has estudiado en el colegio, pero ese no es TU cuerpo. 

¿Has sentido el espacio que ocupan tus pulmones, tu estómago o tu intestino? 
¿Cómo entra y se reparte el aire en la respiración o cómo se inflan y desinflan tus pulmones? ¿Conoces cómo es el volumen que ocupa tu cuerpo en el espacio si se vaciase por dentro?
¿Cómo es tu forma de respirar? 
¿Cómo se contrae tu musculatura al moverte? 

Quizás sean demasiadas preguntas así de primeras, pero donde quiero llegar es a la idea de que sabemos por los libros cómo es el cuerpo humano, pero pocas veces sabemos y reconocemos cómo es el nuestro en su totalidad, a no ser que hayamos realizado algún ejercicio de conciencia corporal.

Lo primero, y lo más importante desde mi punto de vista para alcanzar un estado de bienestar y para la prevención de problemas musculoesqueléticos, es tener conciencia de tu cuerpo, conocer cómo eres en tu globalidad, para poder percibir cuándo algo no está yendo bien, es decir, conocerle, o RECONOCERLE, para poder ESCUCHARLE.

Más adelante os iré proponiendo más ejercicios, o más bien, experiencias, que os podrán ayudar a REconoceros.

¡Espero vuestros comentarios!

¡Felíz semana!



6 comentarios:

  1. Nada hay más cerca de nosotros que nosotros mismos y nada que nos sea más desconocido que nuestro propio Ser

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  2. Cuanta razón :-)Pues ale, manos a la obra y a REconocerse!

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  3. Un planteamiento superinteresante, Ire. Realmente REconocerse es un trabajo lento, pero tan bonito.... algo que inevitablemente nos conduce a querernos más a nosotros mismos. Ánimo a todos en esta nueva tarea que nos deberíamos proponer día a día.
    Estela (compi fisio)

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  4. No hace ni dos semanas que descubrí a Bertherat y el método Meziéres y estoy entusiasmada con este tema...He terminado "La guarida del tigre" y me ha gustado muchísimo. Será estupendo ir viendo esos ejercicios o experiencias que nos vas a proponer.

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  5. Genial! Reina de la miel! Me alegra que te guste. Ya iré poniendo más cositas. De todas formas, si quieres saber más sobre el Método Mézières entra en la página de Kinemez. Está en los enlaces del blog. Saludos y gracias por seguirme!

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